martes, 29 de noviembre de 2011

Venga, ¡será divertido!

Heron estaba en su cueva como habitualmente, solía estar tarareando canciones que sólo él entendia, pero ese día estaba sentado en el umbral con las vistas que le otorgaba la montaña. El silencio era el que mejores abrazos le estaba otorgando, estaba pensando una canción, pero tararearla supondría reconocer que tenía que tomar decisiones.
De pronto, alguien se sentó a su lado
-Es hora de cazar alimañas-Era una voz aterciopelada, de una joven que no alcanzaría los 15
-Son animales, no alimañas, no actuan con maldad contra nosotros, simplemente... quieren matarnos porque invadimos su territorio
-Llámalo como quieras, pero hay que ir a por esas putas serpientes, Heron, han vuelto a invadir el territorio...
-Vaya pereza... venga, vamos.
Caminaron durante dos días, la joven llamada Arym era su pequeña aprendiz, no le hacia gracia enseñar a niñas, pero ella manejaba la espada mejor que muchas personas adultas... Eso atemorizaba a Arym, pues la impulsividad de esa muchacha podría darle mucha paz al mundo o sumirlo en un caos. Él trataba a la joven siempre con bondad, pero nunca siendo permisivo, la exigia lo que sabía que podía cumplir esforzandose al límite, si fuese posible exigiria que lanzase fuego por la boca, pero sólo era una humana...
Alcanzaron un enorme prado con dos casas en medio, semiderruidas y Arym se detuvo
-Estan aquí- Sin mediar más palabra, la joven desenvainó su espada y se puso en posición-No te alteres, sube tu guardia, así no harás nada. Son sólo tres... ¿te ves capaz?
-¿se congela el agua en invierno?
-Adelante Arym. 3,2,1...- De pronto, tres especies de dragones se plantaron frente a ella.
Eran de aproximadamente dos metros cada uno, azules como el océano, con una piel escamada y sin más extremidades que sus alas.
Arym pensaba que se turnarian en el ataque, pero se equivocaba, dos lanzaron un ataque simultáneo y ella desenvainó su segunda espada. Logró frenar el ataque impulsandose contra ellos, pero cuando estaba bloqueandoles la tercera se lanzó por un flanco, entonces Heron se pusó entre ambos y desenvainando con gracia su espada decapitó a la serpiente alada.
Después, envainó su arma, alzo su mano derecha y tras pronunciar unas leves e inteligibles palabras fulminó a las otras dos con una enorme llamarada.
Arym se tiro sobre sus rodillas, sus manos tocaban el suelo con el único intermediario que ofrecian las empuñaduras de sus dos armas... Quería llorar, lo había hecho dificil y Heron había demostrado que era excesivamente fácil.
-Por muy buena que seas, actuar con prepotencia solo te expone, y no solo te expone a ti, sino que jode a todo el que tengas alrededor. No volveré a luchar tus peleas, si esperas a que la situación se de morirás sin saber lo que es vencer... Tienes que crear la situación y decapitar, no tienes que hacerlo equilibrado, tienes que hacer que tu rival sea vulnerable y ejecutarle en ese momento... Recuerda lo que dijiste, "son alimañas"
-No volveré a fallar, lo prometo Heron.
-No me prometas nada, levantate y piensa que vas a hacer ante esto.
Arym alzó la mirada y vió cerca de 50 criaturas. Entendió que nunca había intervenido en luchas así, la última vez fue una partida de caza que su maestro coordinaba, pero no la dejó luchar. Ahora estaban solos, sabia que iba a tener que luchar... No tenía claro que fuese a volver a poder hacerlo después de esta.
-Joder-Dijo Arym arrastrando las palabras
-¿Sabes? Ahora me gustaría decir que he salido de situaciones mucho peores, pero no es así, sin embargo se que saldremos de esta... Mi filosofía en estos momentos es sencilla.
-¿Cual es su filosofia en estos casos maestro?-Arym se ponía solemne siempre que Heron decia algo así
-¡venga! ¡Será divertido!
-¿Señor?
-No seas hipócrita, siempre me insultas y me tuteas cuando te hago alguna guarrada, que la proximidad al peligro no te haga cambiar el resgistro- Y acabó con una media sonrisa que demostraba que realmente sería divertido
-Eres un cabrón Heron, sabias que esto iba a pasar y hemos venido
-Claro, cuando me dijiste esto pensé "será divertido" y te garantizo que lo será.
Heron desenvainó su espada con la mano derecha, la izquierda quedó extendida hacia el grueso de las serpientes aladas... Volvió a pronunciar esas palabras y todo empezó a suceder muy rápido y muy elegante...
Fue divertido

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